Los traductores en la ficción literaria

31/05/2012

Libro recomendado por Raquel Fernández Molina

Tras el reciente concurso en el que premiamos el mejor fragmento literario en el que apareciera un traductor como personaje, hemos decidido publicar todas las aportaciones al concurso, considerando que merecía la pena que estuviesen todas presentes en este blog. ¡Felices traducciones!

The summer before the dark, de Doris Lessing:

«I suppose if a person is good at one thing then she is at another, but if you could stay with us another month, and switch to the organisational side, it would be the luckiest thing. To waste your incredible talents as a translator-it is a crime.»

 

Libro recomendado por María Pascual

La luna roja, de Luis Leante:

«Había trabajado ocho horas seguidas, sin levantarse más que para hacer café o ir al baño. Miró el reloj que tenía sobre su mesa; apenas pasaban unos minutos de las siete. el Macintosh permanecía encendido, con su pantalla diminuta parpadeando de un modo que a René le pareció fatigoso, como si acabara de terminar una carrera de fondo. Pensó en Berta sin rencor, más bien con cierta tristeza. Si ella hubiera estado en la cama, la habría despertado para contarle que la traducción estaba ya terminada; pero aún no había regresado a casa y no tenía a nadie con quien compartir aquel momento casi místico. En su cabeza resonaban aún las frases largas, barrocamente subordinadas, los verbos y las imágenes- la mayor parte de las veces incomprensibles- del último libro de Emin Kemal. Por primera vez en los dos años que llevaba traduciendo al escritor turco, se había sentido desanimado en su trabajo.»

 

Libro recomendado por Aleia Loleia

El jinete polaco, de Antonio Muñoz Molina:

«[El protagonista, un intérprete de conferencias, descube sus sentimientos.] Me parece que vivo en dos lugares a la vez, en dos tiempos simultáneos, que al caminar me muevo en dos direcciones y a dos velocidades que ya han empezado misteriosamente a confluir.»

 

El pasado, de Alan Pauls:

(Fragmento ganador del concurso.) «Rímini había descubierto hasta qué punto traducir no era una tarea libre, elegida sin apremios, en estado de discernimiento, sino una compulsión, la respuesta fatal a una orden, un mandato, una súplica alojadas en el corazón de un libro escrito en otra lengua. El simple hecho de que algo estuviera escrito en otra lengua, una lengua que él conocía pero no su lengua materna, bastaba para despertar en él la idea, completamente automática, por otra parte, de que ese libro, artículo o relato estaba “en deuda”, debía algo inmenso, imposible de calcular y por lo tanto, naturalmente, de pagar, y que él, Rímini, el traductor, era quien tenía que hacerse cargo de la deuda “traduciendo”. [...] Le preguntaban, sobre todo los amigos de sus padres, si era difícil traducir. Rímini, desalentado, contestaba que no, pero pensaba qué importancia podría tener si era difícil o no. Le preguntaban cómo se hacía para traducir, y Rímini decía que no, que no, que traducir no era algo que se hacía sino algo que no se podía dejar de hacer. Ya entonces, a los trece, catorce años, con su experiencia de aprendiz, corta pero de una intensidad sorprendente, había enfrentado la evidencia que tarde o temprano enfrenta todo traductor: se está traduciendo todo el tiempo, las veinticuatro horas del día, sin cesar, y todo lo demás, lo que en general se llama vida, no es más que una módica serie de treguas y vacaciones que sólo el traductor con voluntad de hierro logra arrancarle a ese aparato de sojuzgamiento continuo que es la traducción.»

Libro recomendado por Miguel Marqués y Patsy Anaïs Romo

(Segundo fragmento.) «Todo iba bien mientras Rímini quemaba palabras, mientras avanzaba sobre la traducción con fluidez, como un bólido de noche en una carretera desierta. Pero en algún momento algo lo obligaba a frenar, una irregularidad, un accidente, algo que la primera lectura de Rímini, ese rastrillaje general pero atento con el que prologaba el momento de la traducción propiamente dicho, no había detectado, y, obligado a resolverlo, no ya por el desafío mismo de disipar la dificultad, menos por el de borrarla en el pasaje a la otra lengua sin que deje huellas, sino sólo por la urgencia de reanudar la marcha, seguir adelante lo más rápido posible, por la lógica misma del accidente, que interrumpe la continuidad de las cosas y trabaja, por lo tanto, insertando tiempo en el tiempo, Rímini recordaba de golpe que había algo llamado cuerpo, un territorio propio, en efecto, pero como abandonado, del que el frenesí de la traducción llevaba horas distrayéndolo. Así, mientras consultaba diccionarios, manuales de uso, breviarios de dificultades y versiones anteriores, mientras alteraba, invertía y flexionaba de mil maneras la frase que le oponía resistencia, con la misma energía avasalladora con que un minuto atrás devoraba la frase siguiente, sólo que frenada, quieta, forzada de algún modo a funcionar en el vacío de un mismo punto, Rímini, confuso, como si despertara de un colapso, iba recuperando gradualmente la conciencia de sus pies, sus tobillos, sus rodillas. Y tan pronto como los recuperaba descubría, en un breve flash de espanto, que no le servían, que estaban como vaciados.»

Libro recomendado por Isa Ruano

Corazón tan blanco, de Javier Marías:

«Yo hablo y entiendo y leo cuatro lenguas incluyendo la mía, y por eso, supongo, me he dedicado parcialmente a ser traductor e intérprete en congresos, reuniones y encuentros, sobre todo políticos y a veces del nivel más alto (en dos ocasiones he hecho de intérprete entre jefes de estado; bueno, alguno era sólo presidente de gobierno). Supongo que por eso tengo (como la tiene Luisa, que se dedica a lo mismo, sólo que no compartimos exactamente las mismas lenguas y ella está menos profesionalizada o se dedica menos, y por tanto no la tiene tan acentuada) la tendencia a querer comprenderlo todo, cuanto se dice y llega a mis oídos, tanto en el trabajo como fuera de él, aunque sea a distancia, aunque sea en uno de los innumerables idiomas que desconozco, aunque sea en murmullos indistinguibles o en susurros imperceptibles, aunque sea mejor que no lo comprenda y lo que se diga no esté dicho para que yo lo oiga, o incluso esté dicho justamente para que yo no lo capte.»

Libro recomendado por Isa Ruano

 

Eothen. Un viaje a través del Oriente mítico, de Alexander W. Kinglake (traducción de Elena García):

«La intervención del dragomán es fatal para una conversación. [...] Pero el total de referencias atribuidas al bajá, posiblemente hayan nacido de una charla parecida a la siguiente:
»BAJÁ: Sea bienvenido el inglés, y sea esta hora de su llegada la más bendita entre todas.
»DRAGOMÁN (al viajero): El bajá saluda a usted.
»VIAJERO (al bajá): Salúdale en mi nombre y comunícale que me siento honrado de conocerle.
»DRAGOMÁN (al bajá): Vuecencia, este inglés Lord de Londres, Escarnecedor de Irlanda, Supresor de Francia, ha abandonado sus dominios, dejando a sus enemigos que disfruten de un temporal sosiego, y ha cruzado el ancho mar, de riguroso incógnito, en compañía de un reducido pero leal séquito, para poder admirar la brillante figura del bajá entre bajás, al bajá del inmortal Pashalik de Karagholookoldour.
»VIAJERO (a su dragomán): ¿Qué diablos le has dicho de Londres? El Bajá va a tomarme por un vulgar paleto…»

Libro recomendado por Susana Santos

 

The Translator, de John Crowley:

«“Now in your poem of May,” he said, and she felt a small sensation in her breast.
“Could it, do you think, be translated so that every line would end as yours do, with a certain consonant?”
“I don’t know,” she said. “If I were a translator, I’d try.”»

(Segundo fragmento.) «“Kyt.” He still faced the window and the dark. “Do you have the translations we made, the poems of this summer?”
“Yes. All of them.”
“What do you think, are they poems in English?”
“I don’t know. I hope. I think.”
“So much undone,” he said. “So much that should be done.”
“What we did,” Kit said. “Working on your poems. It was the hardest thing I’ve ever done. It was harder than I thought anything could be.”
“And yet you did it.”
“Yes. It was wonderful. It was . . . it was like water.”»


Los traductores de Granada traen a un Nobel, varios superhéroes y unos actos «fantásticos»

07/05/2012

Por cuarto año consecutivo, el grupo Tibónidas de traductores ha dejado su huella en la Feria del Libro de Granada. Una vez más, los actos celebrados por este colectivo está a la altura del reto que han hecho suyo: fomentar la visibilidad de su profesión y concienciar al público sobre la importancia de la figura del traductor, eslabón a veces olvidado pero siempre imprescindible en la circulación de las ideas. Y por lo tanto de las letras.

Este año, el ecléctico programa de «Aquí dentro hay un traductor», lema en el que se enmarcan las iniciativas llevadas a cabo por los Tibónidas y la asociación ACE Traductores con el respaldo de las asociaciones de traductores ASETRAD y APTIC, ha incluido como plato principal un homenaje poético, musical y políglota al último Premio Nobel de literatura, el poeta sueco Tomas Tränstromer. La otra vertiente de las actividades destinadas a festejar el libro traducido se desarrolló alrededor del género fantástico, de la ciencia ficción y del noveno arte, el cómic.

Juan Andrés García Román, Carmen Montes Cano y Diego Moreno Zambrana reflexionan sobre la obra de Tranströmer frente a un nutrido público.

Sin traducción no hay premio Nobel

Bajo este título provocador se presentó el miércoles 25 de abril, en la sala Zaida de la Fundación Caja Rural, una velada poética en dos partes. La primera parte del acto arrancó a las 18:00 h y consistió en una amena mesa redonda en torno al laureado poeta sueco y la traducción de su obra, en la que participaron la traductora Carmen Montes Cano, el poeta y crítico literario Juan Andrés García Román y el editor Diego Moreno Zambrana, de Nórdica Libros.

Trinidad Gan, Iñaki López de Aberasturi y Juan Carlos Friebe (al fondo), con Leif Olsson y Mercedes Ruiz (derecha)

Una hora más tarde, el dramaturgo sueco Leif Olsson, que viajó a Granada expresamente para la ocasión, ofreció una lectura de poemas de Tranströmer en su lengua original, con acompañamiento musical de la violonchelista Mercedes Ruiz.

Por su parte, los poetas granadinos Trinidad Gan, Juan Carlos Friebe e Iñaki López de Aberasturi leyeron las traducciones de los poemas al castellano, a cargo de Roberto Mascaró, Francisco Uriz Echevarría y Carmen Montes Cano, en una inolvidable velada poética y musical que reunió a cerca de 80 personas.

Leif Olsson y Mercedes Ruiz prestan su voz a Tranströmer.

Una cita con el público

Un año más, la Feria acogió a traductores literarios para que firmaran ejemplares de sus obras: las traducciones. Esta iniciativa, que se ha repetido durante tres ediciones de la Feria, ha permitido al público granadino conocer a los traductores de J. K. Rowling, John Boyne, Henning Mankell, Camilla Läkberg, Jo Nesbø, Amin Maalouf, Julien Gracq, Guy de Maupassant, Honoré de Balzac, Molière, Stendhal, etc. Con esta firma de libros lo que se pretende es subrayar la condición que tiene el traductor de autor de sus traducciones, así como reivindicar las traducciones de calidad.

Este año ha sido el turno de las obras de fantasía y ciencia ficción y el cómic. Así pues, el mismo miércoles 25 de abril, a las 21:00 h, en la caseta de firmas de la Feria, se celebró una «fantástica» sesión de firmas de los traductores Pilar Ramírez Tello y Diego de los Santos.

Pilar Ramírez Tello y Diego de los Santos firman ejemplares de sus traducciones.

De los Santos firmó traducciones de autores tan célebres como Neil Gaiman (Sandman), Alan Moore (Star Wars: DevilworldsThe League of Extraordinary Gentlemen: Century 1969), Grant Morrison (Animal ManJoe el bárbaro) y Maggie Stiefvater (Temblor), así como los episodios más recientes de series como Pequeñeces de Lewis TrondheimEl Escorpión, además de otras obras del cómic tan emblemáticas como La muerte de SupermanStar Wars: Darth Maul.

Por su parte, Ramírez Tello firmó traducciones de autores de fantasía y ciencia ficción tan destacados como la superventas Suzanne Collins (trilogía de Los juegos del hambre), Terry Pratchett (The Wee Free Men: Los pequeños hombres libres), Max Brooks (Guerra Mundial Z), John Connolly (El libro de las cosas perdidas) y Veronica Roth (Divergente).

Detalle de las obras dedicadas por los traductores invitados a la caseta de firmas de la Feria

Estos actos, a los que se han sumado un concurso en Facebook destinado a llamar la atención sobre la figura del traductor en la literatura y una encuesta a pie de calle, cuentan con el patrocinio y la colaboración del Consejo de Cultura Sueco, la Feria del Libro de Granada y el Departamento de Traducción e Interpretación de la UGR.


Ganador del concurso XXXI Feria del Libro de Granada

02/05/2012

Ya tenemos ganador del concurso que presentamos hace hoy un mes, con motivo de la XXXI Feria del Libro de Granada. El afortunado es Miguel Marqués. Aquí tenéis la cita que nos propuso, extraída de El Pasado, del argentino Alan Pauls (Anagrama, 2003):

«[...] Rímini había descubierto hasta qué punto traducir no era una tarea libre, elegida sin apremios, en estado de discernimiento, sino una compulsión, la respuesta fatal a una orden, un mandato, una súplica alojadas en el corazón de un libro escrito en otra lengua. El simple hecho de que algo estuviera escrito en otra lengua, una lengua que él conocía pero no su lengua materna, bastaba para despertar en él la idea, completamente automática, por otra parte, de que ese libro, artículo o relato estaba “en deuda”, debía algo inmenso, imposible de calcular y por lo tanto, naturalmente, de pagar, y que él, Rímini, el traductor, era quien tenía que hacerse cargo de la deuda “traduciendo”. [...] Le preguntaban, sobre todo los amigos de sus padres, si era difícil traducir. Rímini, desalentado, contestaba que no, pero pensaba qué importancia podría tener si era difícil o no. Le preguntaban cómo se hacía para traducir, y Rímini decía que no, que no, que traducir no era algo que se hacía sino algo que no se podía dejar de hacer. Ya entonces, a los trece, catorce años, con su experiencia de aprendiz, corta pero de una intensidad sorprendente, había enfrentado la evidencia que tarde o temprano enfrenta todo traductor: se está traduciendo todo el tiempo, las veinticuatro horas del día, sin cesar, y todo lo demás, lo que en general se llama vida, no es más que una módica serie de treguas y vacaciones que sólo el traductor con voluntad de hierro logra arrancarle a ese aparato de sojuzgamiento continuo que es la traducción.»

¡Enhorabuena, Miguel! En breve, recibirás en casa el lote de libros que sorteábamos. ¡Hasta la próxima!


En recuerdo de Montserrat y Hernán

16/04/2012

Montserrat Gurguí y Hernán Sabaté, los Tibónidas os echamos de menos como traductores, como amigos. A continuación, un texto de María Teresa Gallego aparecido en El País este 15 de abril.

Hernán Sabaté y Montserrat Gurguí (izquierda), con algunos Tibónidas a los pies de la estatua de Yehuda ibn Tibón, en una visita a Granada en 2009.

Si hubiera que resumir  a Montserrat Gurguí en una sola palabra,  esa  palabra sería: valiente.
Valiente ante las dificultades de la obra de los escritores a los que traducía; valiente ante las irregularidades de algunas editoriales  con las que tuvo que toparse en el ejercicio de su profesión; valiente ante toda injusticia; valiente ante el dolor de la pérdida –hace tan poco tiempo– de las otras dos manos que, junto con las suyas, teclearon  durante los últimos quince años las traducciones de ambos: las  manos de Hernán Sabaté; valiente ante  la vida; valiente ante la enfermedad; valiente ante la muerte. Tan frágil, tan menuda, tan delgada, y tan valiente. Tan luchadora. Tan luchadora en primera persona del plural: por ella y por todos, por sus colegas y amigos y compañeros traductores, por nuestra asociación gremial, por nuestro oficio, que tan profundamente amaba, que tan brillantemente ejercía, que tan ardientemente defendía, al que tan absolutamente se entregaba. Murió lamentándose de que dejaba trabajo pendiente, de que no iba a poder ya traducir esos libros que tanto deseaba traducir.
Traductora literaria desde el año 1986, traductora en equipo, en pareja, con Hernán Sabaté desde 1996, Monserrat Gurguí puso voz castellana, sola o con Hernán, a alrededor de 120 libros y, entre otros muchos escritores, a Somerset Maughan, Nadine Gordimer y John Connolly. Bregaron los dos con la ingente empresa de traducir bastantes de las obras publicadas en España de James Ellroy, la llevaron a cabo excelentemente y por la traducción de una de ellas, Sangre vagabunda, obtuvieron en 2011 el VI premio de traducción Esther Benítez, que Montserrat Gurguí recogió el 22 de noviembre del pasado año, ya enferma, en nombre de ambos. Hernán había muerto esa misma mañana.
Pero Monserrat Gurguí, Montse, no sólo traducía con entusiasmo. Era también una viajera entusiasta. Y una fotógrafa entusiasta (están en la red sus álbumes de fotos de cielos, de nubes, de amaneceres, vayan a verlas, por favor, todo su amor por la vida está en esas fotos). Y una meteoróloga entusiasta y algo más que aficionada que deleitó durante años a sus amigos y compañeros con sus personales partes meteorológicos. Vivía con entusiasmo, trabajaba con entusiasmo, luchaba con entusiasmo. Prematuramente, tan prematuramente, la ha vencido la muerte. Pero ella no se rindió. Montse no se rendía nunca. Y por mucho que le doliera seguir traduciendo sin Hernán, desde luego, quería seguir traduciendo por los dos, por sí y en memoria del compañero perdido. Pero ni eso le ha sido dado.
Y sus colegas y amigos, y los escritores a los que traducía, y los lectores hemos perdido tanto…
Busquemos  su nombre, busquemos sus dos nombres, el de ella y el de Hernán, en las librerías, en la portadilla de los libros, sepamos qué les debemos mientras leemos las páginas de esos libros, no olvidemos el nombre de Montserrat Gurguí, ni el de Hernán Sabaté. Juntos. Y pensemos, desafiantes, al leerlos,: «¿Dónde está, muerte, tu victoria? ¿Y dónde tu aguijón?»
 
María Teresa Gallego Urrutia
Traductora literaria
En nombre de la asociación ACE Traductores


Encuesta de 2011 acerca de la visibilidad del traductor literario

10/04/2012

Durante la pasada Feria del Libro de Granada realizamos, por tercer año consecutivo, una encuesta acerca de la visibilidad de la figura del traductor literario, con la idea de invitar a la reflexión, recabar información sobre la opinión de los lectores y animar al público encuestado a asistir a los actos que organizamos.

Acabamos de publicar los resultados en la sección dedicada a las encuestas, que se suman a los análisis efectuados en 2010 y 2009.

De los datos recabados, nos alegra especialmente comprobar que cada vez hay un mayor número de lectores que comprueba quién es el traductor de las obras que leen y que puede indicar el nombre de alguno. Además, cada vez hay más personas que afirman que tendrían en cuenta quién es el traductor de una obra para decidirse a comprarla o decantarse por una edición u otra.

Os invitamos a echarle un vistazo y a opinar al respecto.

Imagen procedente de: fcom.us.es/fcomblogs/vazquezmedel/tag/borges/


Concurso XXXI Feria de libro de Granada

03/04/2012

El grupo Tibónidas y ACE Traductores organizan un concurso con motivo de la XXXI Feria del Libro de Granada. En esta ocasión, buscamos personajes muy especiales: ¡los traductores! Si quieres participar, solo tienes que encontrar una novela en la que alguno de los personajes, principal o secundario, sea un traductor y enviarnos la frase o el párrafo más representativo donde aparezca. La frase o el párrafo descriptivo más curioso recibirá como premio un lote de 5 obras francesas traducidas al español, donadas por la Fundación Consuelo Berges y ACE Traductores.

Bases del concurso

- Se deberá incluir el párrafo o la frase donde se describe o aparece el traductor, así como el título de la obra en cuestión y el nombre del traductor de la obra si se trata de una obra traducida.

- Los participantes pueden escribir sus reseñas en forma de post en la página de Facebook o en forma de comentario aquí, en el blog de Tibónidas. Se aceptan propuestas hasta el día 28 de abril, día en que termina la feria. No hay límite en el número de reseñas por participante.

- El nombre del ganador se anunciará el 2 de mayo en el blog y en las páginas de Facebook de Tibónidas y ACE Traductores.


Vamos a la universidad

11/03/2012

El grupo Tibónidas participará en las V Jornadas de Orientación Profesional de la Facultad de Traducción e Interpretación de la Universidad de Granada con las charlas “Asociarse o morir: un dilema para el profesional de la traducción” y “El traductor de libros: atlas de la industria editorial”. Estas jornadas, dirigidas al alumnado de la Facultad, se celebrarán del 9 de marzo al 13 de abril de 2012.

 

Mapa astral editorial 2011: las editoriales españolas en 56 constelaciones (http://www.anatomiadelaedicion.com)


Lectura poética en el Palacio de los Patos

30/09/2011

El Hotel Hospes Palacio de los Patos acogió ayer la celebración del acto «Aquí dentro hay más de un traductor», una emocionante velada poética en la que los rapsodas Miguel Ángel Arcas, Trinidad Gan, Juan Carlos Friebe, Iñaki López de Aberasturi, Julian Bourne, Linus Jung, Philippe July y Nina Kressova dieron voz (¡y qué voces!) a los románticos Hölderling, Keats y Pushkin.

Siguiendo la tradición, se leyeron dos versiones de un mismo poema, una misma melodía con un instrumento diferente que nos han brindado los traductores Luis Cernuda, Juan Andrés García Román, José Luis del Barco, Luis Díez del Corral, Ángel Rupérez, Antonio Rivero Taravillo, Lorenzo Oliván, Víctor Gallego Ballestero, Mathilde Pomès, Eduardo Alonso Luengo y James Kennedy.

Como colofón, Julian Bourne y Philippe July leyeron la traducción al inglés y al francés de un poema español archiconocido: La canción del pirata. Los cerca de setenta asistentes al acto presenciaron entonces la emocionante interpretación de Miguel Ángel Arcas, Trinidad Gan, Juan Carlos Friebe e Iñaki López de Aberasturi, que, durante un momento, se metieron en la piel de José Espronceda para recitarnos su inmortal canto a la libertad.

En resumen, una velada mágica como la del año pasado, llena de momentos de emoción a los que el público respondió en más de una ocasión con entusiastas aplausos. Un acto precioso que hemos querido repetir y que seguiremos repitiendo en el futuro, con una nueva selección de poemas.

Aquí tenéis unas cuantas fotos del recital.

Javier Bozalongo, presentador del acto

Linus Jung y Nina Kressova

Una asistente lee el programa de mano

Inaki López de Aberasturi

Julian Bourne y Philippe July

Trinidad Gan, Juan Carlos Friebe y Miguel Ángel Arcas


Aquí dentro no hay un traductor

29/09/2011

Etiqueta de un vestido. ¿Dónde está el traductor?

El 30 de septiembre a las 20.00 h, en la sede del Palacio de Santa Cruz del Centro de Lenguas Modernas de Granada (placeta del Hospicio Viejo s/n), se celebrará un encuentro de resultados impredecibles, al que hemos llamado «Alien versus Translator». En él enfrentaremos al traductor automático (cuyo nombre artístico es Alien) con el traductor humano (también conocido como Translator). Mediante la lectura de unos textos traducidos a diversos idiomas y de vuelta al español sin intervención humana, veremos cuándo la máquina es necesaria y cuándo no sirve como herramienta. Los resultados sorprenderán sin duda a más de uno, y más cuando retemos a los asistentes a interpretar unas instrucciones traducidas por… el Alien. Con la participación de  Virginia Paradés, Julian Bourne, Philippe July y Holger Schuetze.
Para abrir boca, aquí tenemos el caso más famoso de instrucciones ininteligibles: ¡el Don’t!


Aquí dentro hay más de un traductor

28/09/2011

Cartel del Día del Traductor 2011 en Granada

El grupo Tibónidas y ACE Traductores, con la participación de Asetrad y Aptic, os invitan a la segunda edición de las veladas multilingües de poesía.

Tras una breve introducción a la traducción de poesía, tendrá lugar una lectura de poemas románticos en su lengua original (en boca de nuestros invitados Nina Kressova, Linus Jung, Julian Bourne y Philippe July) y dos traducciones al español de cada pieza.

El acto finalizará con un reto para los asistentes, que tras escuchar la traducción al inglés y al francés de un célebre poema español, tendrán que adivinar de qué poema se trata. Una vez identificado, los rapsodas Trinidad Gan, Juan Carlos Friebe, Iñaki López de Aberasturi y Miguel Ángel Arcas leerán el poema íntegro en su versión original española.

Esta irrepetible velada se celebrará el 29 de septiembre a las 20.30 h, en el Hotel Hospes Palacio de los Patos (Solarillo de Gracia, 1).


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