Traducir (con el corazón) para romper fronteras

26/10/2011

Hubert Haddad y Laure Leroy

El autor parisino Hubert Haddad y su editora Laure Leroy, directora de Zulma, llegaron a Granada el día 24, junto con las primeras nieves, para contagiarnos su relación apasionada con la literatura. Fue una visita breve, pero muy intensa, en la cual pudieron tener su primera impresión de la histórica ciudad, cuyo pasado de convivencia étnica y cultural refleja los propios orígenes árabes y judíos del comprometido escritor. Al día siguiente, al mediodía, se sentaron con la traductora y el editor de Haddad en España, Purificación Meseguer y David Villanueva, para conversar al hilo de las preguntas de María Teresa Gallego Urrutia, presidente de ACE Traductores, que había acudido a Granada desde Madrid para la ocasión. Un público de cerca de 80 personas abarrotaron el aula 15 del Palacio de las Columnas de la Facultad de Traducción e Interpretación.

María Teresa Gallego y David Villanueva frente al nutrido público

Inició la mesa redonda María Teresa Gallego, que presentó a los ponentes exponiendo la importancia del editor como vínculo entre traductor y escritor, si bien estos últimos son los verdaderos protagonistas en la obra literaria. David Villanueva coincidió a la hora de destacar la importancia de la traducción en el trabajo editorial. Afirmó que todo lo que sabe lo ha aprendido gracias a la literatura, y en muchos casos a través de las traducciones. Sin ellas, no habría accedido a esta fuente de conocimiento, y por ello la traducción es un acto de revelación, y al mismo tiempo de creación, de interpretación personal de una obra. En efecto, el reto de traducir no se resuelve mediante una fórmula matemática. Siendo tan importante el vínculo entre autor y traductor, el director de la Editorial Demipage procura encargar a un mismo traductor toda la obra de un escritor para que el resultado se deba a un mismo tándem creativo. También señaló que la traducción es la que permite a la obra traspasar fronteras y dar miles de viajes. Villanueva no duda en embarcarse en cualquiera de estos viajes, diciendo: «Al leer el trabajo de un traductor, me dejaré llevar por su forma de escribir, por su forma de entender al autor».

El escritor y Purificación Meseguer

Hubert Haddad intervino a continuación para decir que lo más difícil del proceso de traducir es «transmitir las sensaciones que la obra genera en el propio traductor. El traductor no se apropia de la obra original ni la mejora, sino que crea su propia obra de arte». Por ello, «se le puede considerar también un escritor, que trabaja con lo sutil para ir más allá de la fuente». Gran conocedor de las letras, Haddad es consciente de que la traducción no es ajena a las corrientes de cada época. Con el tiempo, explica, la forma de traducir evoluciona, para que el público se reconozca en cada una de las traducciones de una obra.

La traductora Purificación Meseguer confesó que «el escritor puede resultar algo ajeno e inaccesible, pero al mismo tiempo el traductor desarrolla cierto grado de intimidad con él al diseccionar su obra». Villanueva, que ha ejercido en diversas ocasiones la labor de traductor, llevó más allá estas palabras, diciendo que el traductor crea una burbuja para él y su autor, y, refugiado en ella, pone en marcha su labor de interpretación de la obra.

¿Es imprescindible que el traductor entre en contacto para ejercer su trabajo, o es libre para tomar sus propias decisiones? Villanueva no lo duda: «El traductor debe jugársela, tomar decisiones arriesgadas, pero siempre siguiendo un criterio documentado y trabajado, un nivel de comprensión grande de la obra». María Teresa Gallego, traductora por su parte de grandes clásicos de la literatura francesa, recordó que no siempre es necesario o incluso posible entrar en contacto con el autor, a veces por la sencIlla razón de que llevan siglos enterrados.

Haddad, Meseguer, Villanueva y Gallego

Seguidamente, Haddad nos demostró su exquisita sensibilidad describiendo cómo espera que el traductor trate su obra. «No hay que traducir a trozos, capítulo por capítulo», afirmó, «sino tratar la obra en su totalidad viva, orgánica, impulsiva.» Para ello, «el traductor debe tener una implicación visceral, emocional y afectiva con el autor. Se puede haber traducido muy bien una novela desde el punto de vista técnico sin haber transmitido la emoción, la pasión, sin haber creado la magia que pedía la obra». Así pues, lo que hace el traductor ideal es «asimilar una obra apasionadamente para restituirla en otra lengua, en otro lugar, a otra forma de pensar». Así lo resumió Villanueva: «El traductor se deja seducir por la obra con sus matices, y al fin y al cabo interpretarla a su manera. Con todos los ingredientes a su disposición, puede dejarse llevar y volar».

A la pregunta de cómo puede abrirse camino profesionalmente un traductor, Meseguer contestó sin dudarlo que es esencial asociarse para entrar en contacto con el mundo laboral; de lo contrario, el traductor se encuentra perdido y solo. Villanueva matizó: «Para el traductor, su labor debe ser ante todo una pasión, un juego, pero no necesariamente una profesión». Las dos profesionales de la traducción presentes en la mesa discreparon. «No aislarse es importante, no sólo para evitar ser vulnerable», subrayó Gallego, «sino para que el juego que es la profesión se amplíe a sus colegas.» En este sentido, es preferible colaborar con otros traductores, recibir sus sugerencias, que trabajar en solitario delante del ordenador. Haddad, que ha formado parte de diversos grupos literarios, tiene una experiencia similar. El escritor trabaja a menudo en contacto con sus compañeros, de lo contrario se arriesga a quedar cada vez más aislado.

Pablo Sánchez, alumno de la FTI, tradujo las palabras de Haddad

La editora Laure Leroy cerró la mesa proponiendo un ejercicio: leer  una obra traducida, aunque no conozcamos el idioma de origen, con un prisma nuevo: estudiar los procesos mentales por los que ha pasado el traductor al realizar su trabajo. Se trata de un juego más que puede practicar el profesional de la traducción  para desarrollar el precioso talento en el que se centró la charla: la capacidad intuitiva y visceral del traductor para ponerse en la piel de otro. Traducir, en efecto, es romper fronteras: no solo lingüísticas, sino, sobre todo, personales.


Hubert Haddad, en Granada

24/10/2011

Os recordamos los actos previstos para el martes día 25 de octubre:

Traducir para romper fronteras: mesa redonda con Hubert Haddad, Purificación Meseguer (traductora) y David Villanueva (editor). Modera: María Teresa Gallego Urrutia (presidente de ACE Traductores). A las 13.00 h en el aula 15 del Palacio de las Columnas de la Facultad de Traducción e Interpretación (C/ Puentezuelas, 55).

Haddad a dos voces: lectura bilingüe de fragmentos de las obras Palestina (premio Renaudot 2009) y Viento de primavera a cargo del escritor y su traductora. Tras el acto, presentado por David Villanueva de Demipage, Haddad y Meseguer firmarán ejemplares de estos libros. A las 20.30 h en la Sala Val del Omar de la Biblioteca de Andalucía (C/ Profesor Sainz Cantero, 6).


Los protagonistas de «Traducir para romper fronteras»

19/10/2011

Cartel de los actos

Hubert Haddad
Nacido en 1947, es escritor, poeta, novelista, historiador de arte y ensayista francés de orígenes árabes y judíos. De padre tunecino y madre argelina, pasó su infancia en París. Después de estudiar literatura, publica a los veinte años su primera selección de poemas. Funda luego la revista literaria Le Point d’être. Vendrán, a continuación, una veintena de novelas y ensayos. Además, forma parte del Grupo Quando y de la Nouvelle Fiction. Con la impactante novela Palestina, publicada por Demipage, Hubert Haddad consigue el reputado Premio Renaudot 2009 y el Premio de los Cinco Continentes de la Francofonía 2008, en reconocimiento a su labor de tantos años por haber sabido cómo involucrarnos, de un modo sublime, en su compromiso intelectual, humano y literario.

Purificación Meseguer Cutillas
Licenciada en Filología Inglesa por la Universidad de Murcia y en plena redacción de su tesis tras completar el programa de doctorado “Traducción, Sociedad y Comunicación” en la Universidad de Granada, compagina la investigación con la traducción profesional. Comenzó su andadura como traductora en 2007 y, desde entonces, ha dado voz a más de una treintena de autores, entre los que destacan Hubert Haddad, André Breton, Julien Gracq y Atiq Rahimi. Con su fina escritura nos ha hecho llegar y disfrutar de obras de todo género: desde ensayos y piezas narrativas hasta literatura juvenil. Es socia de ACE Traductores y miembro fundador del grupo Tibónidas de traductores de Granada.

María Teresa Gallego Urrutia
Nacida en Madrid en pleno franquismo, es licenciada en Filología Moderna Francesa, catedrática de francés de Enseñanza Media y profesora de traducción literaria en la Universidad Complutense de Madrid. Recibió una beca del gobierno francés para estudiar en el Liceo por ser hija de preso político y fue allí donde se enamoró de la lengua francesa. Comenzó a traducir a los 17 años y no ha parado desde entonces. Es socia fundadora y presidente de ACE Traductores, sección autónoma de traductores de libros de la Asociación Colegial de Escritores de España. En 1977 recibió el Premio Nacional de Traducción en la modalidad de lenguas románicas y en 1991 el premio Stendhal. En 2003 su labor de difusión de la cultura francesa fue reconocida por el Ministerio de Cultura de Francia al distinguirla como Caballero de la Orden de las Artes y las Letras. En 2008 recibió el Premio Nacional a toda la obra de un traductor y en 2010, el premio Mots Passants del Departamento de Filología Francesa y Románica de la UAB, por su traducción de El horizonte, de Patrick Modiano.

David Villanueva Sanz

Es director de la Editorial Demipage desde 2003 y de la Agencia Demipage desde 1999. Ha dirigido numerosos proyectos editoriales de diversa índole, coordinando campañas de educación para grandes grupos editoriales en España y en el extranjero (Santillana, Oxford University Press). Tiene un reconocido prestigio por sus obras traducidas de clásicos contemporáneos franceses (Jean Cocteau, Blaise Cendrars y Romain Gary entre otros muchos) y por coordinar los trabajos de comunicación de la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB). Los diseños de su editorial han dejado huella desde su creación, además de aportar al panorama editorial la obra de numerosos artistas noveles: escritores como Juan Gracia Armendáriz, ilustradores como François Matton o fotógrafos como Candy Lopesino, que hoy tienen el reconocimiento de la industria.


Nuevas actividades de Tibónidas en octubre

10/10/2011

El próximo día 25 de octubre, el grupo Tibónidas y ACE Traductores han invitado a Granada a Hubert Haddad, narrador, poeta y dramaturgo de origen tunecino y afincado en París, para participar en dos actos imprescindibles, abiertos a todo el público.

El primero de ellos, «Traducir para romper fronteras», es una mesa redonda integrada por Haddad, su traductora Purificación Meseguer y su editor en España David Villanueva. El acto, moderado por la presidente de ACE Traductores María Teresa Gallego Urrutia, se celebrará a las 13.00 h en el aula 15 del Palacio de las Columnas de la Facultad de Traducción e Interpretación.

A las 20.30 h, en la Biblioteca de Andalucía, oiremos «Haddad a dos voces», una lectura bilingüe de fragmentos de las obras Palestina (premio Renaudot 2009) y Viento de primavera a cargo del escritor y su traductora. Tras el acto, presentado por David Villanueva de Demipage, Haddad y Meseguer firmarán ejemplares de estos libros.

Este apretado programa de actividades, destinado a destacar la figura del traductor en la literatura y a fomentar las letras francesas, cuenta con la participación de las asociaciones ASETRADAPTIC, así como del Centro Andaluz de las Letras, la Biblioteca de Andalucía, la Junta de Andalucía, la Embajada francesa, la Alianza Francesa, la Facultad de Traducción e Interpretación y el Departamento de Traducción e Interpretación de la Universidad de Granada.


It’s torture, Miss!, o cuando la máquina se equivoca

07/10/2011

Antonio Salmerón del CLM, con Julian Bourne, Virginia Paradés, Holger Schuetze y Philippe July.

El viernes 30 de septiembre, Día Internacional del Traductor, tuvimos el placer de celebrar el acto «Aquí dentro no hay un traductor», esta vez con el Centro de Lenguas Modernas como anfitrión, que tan amablemente nos cedió el precioso patio del Palacio de Santa Cruz. El objetivo del acto era reflexionar sobre el papel del traductor humano frente a la traducción automatizada. Para ello analizamos varios casos prácticos de traducciones realizadas por programas de traducción automática, con la colaboración de los lingüistas Julian Bourne para el inglés, Philippe July para el francés, Virginia Paradés para el castellano, y Holger Schuetze para el alemán. Pero la conclusión no fue tan previsible como habría cabido esperar, al menos para los traductores que allí nos concitamos: si bien comprobamos que «la máquina» no podía distinguir entre distintas acepciones de una misma palabra, por citar sólo un ejemplo, también descubrimos, para nuestra inquietud, que, además de producir expresiones desternillantes (como muestra, véase más abajo la versión automática de una conocida canción), también era capaz de crear por cuenta propia expresiones insospechadamente evocadoras, como cuando «el toque amargo de salida de los finos», en una web sobre vinos, se convirtió, tras pasar por dos traducciones intermedias, en «el sabor amargo de la perfección».

Asistentes al acto

Hay quien habla de los seres «elementales»: los duendes de la tierra, las ondinas del agua, las salamandras del fuego, los silfos del aire… ¿Habrá también elementales de los programas de traducción automática? Chi lo sa…

Por Eva Girona López

I can not ask forgiveness for a winter rose
I can not ask the elms that deliver pears
I can not ask the eternal of a mere mortal
And pigs go throwing thousands of pearls

Oh love hurts so much, it hurts so much
Do not create more in my promises

Ay amor
It’s torture
miss

I know I have not been a saint
But I can fix love

Not by bread alone does man live
And I live on excuses

Only practice makes perfect
And today I know my heart is yours

You better keep all that
To another dog with that bone and we say goodbye

Do not go down, not get off
Bold Hey look, do not rajes
Monday to Friday you have my love
Let me Saturday is best
Oye mi negra do not punish me more
Because without you out there I have no peace
I’m just very sorry man
I’m like a bird returning to its nest


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